El mundo es rocío, puede ser rocío y sin embargo....

El mundo es rocío, puede ser rocío y sin embargo....
EL MUNDO ES ROCÍO, PUEDE SER ROCÍO Y SIN EMBARGO.... K. ISSA

lunes, 18 de enero de 2010

Playa







A Federico García Lorca

Las barcas de dos en dos,
como sandalias del viento
puestas a secar al sol.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Sobre la arena tendido
como despojo del mar
se encuentra un niño dormido.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Y más allá, pescadores
tirando de las maromas
amarillas y salobres.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto. 
 
Manuel Altolaguirre

viernes, 15 de enero de 2010

Sabina, Joaquin / El blues de lo que pasa en mi escalera




El más capullo de mi clase (¡que elemento!)
llegó hasta el Parlamento
y, a sus cuarenta y tantos años,
un escaño
decora con su terno
azul de diputado del gobierno.
Da fe de que ha triunfado
su tripa, que ha engordado
desde el día
que un ujier le llamó su señoría
y cambió a su mujer por una arpía
de pechos operados.


Y sin dejar de ser el mismo bruto
aquel que no sabía
ni dibujar la o con un canuto.


El superclase de mi clase (¡que pardillo!)
se pudre en el banquillo
y, a sus cuarenta y cinco abriles,
matarile,
y a la cola del paro
por no haber pasado por el aro.
Vencido, calvo y tieso
se quedó en los huesos
aquel día
que pilló a su mujer en plena orgía
con el miembro del miembro (¡que ironía!)
más tonto del Congreso.


Y sin dejar de ser el mismo sabio
que, para hacer poesía,
sólo tenía que mover lo labios.


Y yo que no soy más
listo ni tonto que cualquiera,
a mis cuarenta y pocos
tacos,
ya ves tú,
igual
sigo de flaco,
igual de calavera,
igual que antes de loco
por cantar,
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera.


La más maciza de mi clase (¡que cintura!)
cotiza la hermosura
y, a sus cuarenta y pico otoños,
hasta el moño
del genio del marido,
huyó con otro menos aburrido.
Tanto ha prosperado que un Jaguar ha estrenado
el mismo día
en que la divorció de la utopía
un talón con seis ceros que le había
firmado un diputado.


Y sin dejar de ser la seductora
bruja que escondía
bajo la falda una calculadora.


Y yo pobre mortal,
que no he gozado sus caderas,
a mis cuarenta y pocos
tacos,
ya ves tú,
igual
sigo de flaco,
igual de calavera,
igual que antes de loco
por cantar,
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera.


Por lo demás ni más
ni menos larga que cualquiera
a mis cuarenta y pocos
tacos,
ya ves tú,
igual
sigo de flaco,
igual de calavera,
igual que antes de loco
por cantar,
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera,
por cantar el twist
de las verdades verdaderas.


Por cantar… el bolero que canta mi portera.
Por cantar… una rumba gitana y canastera.
Por cantar… aquel tango el día que me quieras.
Por cantar… loco por incordiar a los horteras.
Por bailar… bajo la lluvia sobre las aceras.
Por cantar… vallenatos que amansen a las fieras.
Por cantar… hasta que salga el sol por Antequera.
Por cantar… con mi primo Rosendo a su manera
de vivir….. siempre con gente, siempre solateras.
Por cantar… el rock and roll de las gasolineras.
Por cantar… un merengue pegado a una palmera.
Por cantar… camino de la Habana una habanera.
Por cantar… un mambo con smoking y chistera.
Por tocar…. esa guitarra carabanchelera.
Por cantar… hoy en Pekín, mañana en Talavera.
Por cantar… el bugui-bugui de las carreteras.
Por cantar… allá en el rancho grande una ranchera.
Por cantar… como si el almanaque no existiera.
Por seguir… dando el cante hasta el día que me muera.
Por cantar… un calipso contra la ley Corcuera.
Por cantar… si pones otra ronda, tabernera.
Por cantar… en la calle, en el curro, en la bañera.
Por cantar… menos un bakalao lo que quieras.
Por silbar… al paso de una guapa peluquera.


jueves, 7 de enero de 2010

El Arbol


  • Las secuoyas son árboles que pueden superar los 100 m y vivir durante miles de años.
  • Abrazar un árbol representa una terapia para muchas personas.
  • En Skri Lanka se encuentra el árbol plantado por el ser humano más antiguo del mundo y que aún sigue con vida, la fecha de plantación fue en el año 288 a. C.
  • El árbol más alto del que existan registros, fue un eucalipto talado en Australia a finales del Siglo XIX, medía 132 metros.
  • Varios ejemplares de Gingko Biloba rebrotaron y sobrevivieron al lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima.
  • Los árboles más longevos registrados son un grupo de pinos en las montañas de California, se estima que tienen una edad de más de 4.600 años.
  • El árbol más aislado del mundo era la famosa Acacia del Ténere, en el Desierto del Sahara, a más de 400 km. de los árboles más cercanos. Fue destrozada por un conductor borracho en 1973.
  • El árbol con el tronco más grueso del mundo es el célebre árbol del Tule en Oaxaca, México que es una especie de Ahuehuete con más de 1.500 años de vida cuyo grosor supera los 30 m de diámetro, es muy famoso y visitado por turistas todo el año.







Poema del árbol



La gracia de tu rama verdecida

Antonio Machado



Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento...

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde...



sábado, 2 de enero de 2010

Soy un alma desnuda


Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.
Alfonsi Storni